El parque de equipos de autoproducción de electricidad a partir de energía solar asciende a 138.419 instalaciones, totalizando 1.634,55 MW de potencia

La consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Silvia Paneque, ha valorado estos datos: «La evolución del autoconsumo fotovoltaico es una muestra del compromiso de Cataluña con la transición energética».

«Estos datos reflejan que las personas y las empresas de Cataluña ya han visto que generar la propia energía es una opción cada vez más rentable y responsable» , ha añadido Paneque. «Por eso, desde el Gobierno hemos intentado facilitar esta práctica mediante la simplificación de la tramitación propia de este tipo de instalaciones, así como incentivarlas a través de fórmulas como las comunidades energéticas».

En 2025 se ha consolidado la tendencia al incremento de la dimensión de las instalaciones, hasta el punto de que por primera vez se han puesto en servicio más equipos de entre 5 kW y 25 kW de potencia (6.967) que de menos de 5 kW (6.519). A esto ha contribuido la consolidación del autoconsumo compartido, es decir, las instalaciones de autoconsumo que abastecen a más de un consumidor; esta modalidad creció un 32,8% en número de instalaciones y un 64,2% en potencia instalada, sumando 579 nuevos equipos el año pasado, hasta alcanzar las 2.342 unidades registradas y los 67,8 MW de potencia.

El 85,8% de las instalaciones de autoconsumo fotovoltaico del país se encuentran asociadas a consumidores domésticos, y disponen de poca potencia, puesto que en conjunto suponen un 36,8% de la potencia instalada. El sector industrial representa un 3,0% del total de equipos y un 34,0% de la potencia instalada. En este sentido, cabe destacar que las instalaciones de más de 100 kW, que son sólo un 1,0% del total, suponen el 34,5% de la potencia.

Barcelona es la demarcación con más equipos de autoconsumo en servicio, con 81.193 instalaciones que totalizan 964,52 MW. Gerona cuenta con 23.531 equipos y 251,13 MW; Tarragona, con 22.262 instalaciones que suman 257,1 MW, y en Lleida están en marcha 11.433 equipos que alcanzan los 161,79 MW.

El autoconsumo fotovoltaico, una prioridad para lograr la descarbonización

La autoproducción de electricidad a partir de energía solar fotovoltaica se mantiene como una de las políticas estratégicas para Cataluña, en tanto que es uno de los ejes básicos para la transición hacia un nuevo modelo energético más limpio y participativo. En este sentido, el Gobierno consideró en el Plan territorial sectorial para la generación eléctrica eólica y fotovoltaica, sus líneas de evacuación y sus elementos de almacenamiento (PLATER) que las cubiertas de los edificios son una prioridad a la hora de instalar equipos fotovoltaicos.

La práctica del autoconsumo permite incrementar el nivel de participación de la ciudadanía en el sistema eléctrico, puesto que hace que las personas pasen de ser sólo consumidoras a generar, gestionar y consumir su propia energía. Por eso, el Gobierno ha aprobado nuevas medidas de simplificación administrativa para facilitar esta modalidad, está fomentando la figura de las comunidades energéticas para generalizarla en el conjunto de la sociedad (como, por ejemplo, a través de la plataforma telemática  Comunitatenergetica.cat) , y está acelerando su implantación en los edificios públicos mediante La Energética.

La Prospectiva Energética de Cataluña para el año 2050 estima en 500.000 el número de instalaciones de autoconsumo en servicio necesarias en 2050 para lograr el reto de la descarbonización de la economía y la sociedad catalana.