El Principado de Asturias cerró 2024 con una caída del consumo energético y de las emisiones de CO₂, en un contexto marcado por el peso de la industria y la persistente dependencia del carbón como principal fuente de energía

Según el Balance Energético publicado por FAEN, el consumo de energía primaria descendió un 5,2%, hasta situarse en 4.302 ktep, mientras que la producción energética regional también disminuyó un 8,1%, debido principalmente al retroceso de la biomasa y la energía eólica .

A pesar de este descenso global, el carbón refuerza su posición como primera fuente energética en Asturias, con un aumento tanto en consumo primario como final. Por detrás se sitúan los productos petrolíferos, que registran una caída superior al 12%, seguidos de la electricidad y el gas natural, ambos con ligeros incrementos.

El informe confirma el papel central del tejido industrial en el sistema energético asturiano. El sector industrial representa el 68,1% del consumo final, muy por encima del transporte (18,1%) y del sector residencial (7,9%) .

Dentro de la industria, la siderurgia y fundición continúan liderando el consumo energético, concentrando cerca de dos tercios del total industrial, lo que refleja el peso de estas actividades en la economía regional.

Por sectores, el consumo energético presenta comportamientos dispares. El transporte reduce su consumo un 11%, impulsado por la caída en el uso de gasóleos, mientras que el sector residencial crece un 9,4%. También aumenta el consumo en el sector primario, en contraste con el descenso registrado en los servicios.

Menor generación eléctrica y evolución desigual de las renovables

La generación eléctrica en Asturias descendió un 14,8% en 2024, con caídas significativas en la producción térmica y en la cogeneración. En cambio, la energía hidráulica experimentó un crecimiento del 9% .

Las energías renovables, en conjunto, registraron una evolución negativa en términos de energía primaria, debido principalmente a la caída de la biomasa y la eólica, aunque la hidráulica y la solar muestran ligeros avances.

Asturias reduce sus emisiones de CO₂

En el ámbito ambiental, Asturias logró una reducción del 5,6% en las emisiones de CO₂, alcanzando las 11.329 kilotoneladas. Este descenso se produce en la mayoría de los sectores, especialmente en la industria y el transporte .

Un sistema en transición

Los datos de 2024 reflejan un sistema energético en proceso de cambio, con avances en eficiencia y reducción de emisiones, pero que aún mantiene retos estructurales relevantes, como la elevada dependencia del carbón y la evolución irregular de las energías renovables.

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