La jornada permitió trabajar sobre 12 retos y 43 líneas de actuación que servirán de base para definir el proyecto de acción climática que se desarrollará en Bidasoaldea

La segunda sesión del proceso participativo BateraLabs ha reunido en Irun a una veintena de representantes del ámbito social, económico e institucional para avanzar en la construcción de soluciones frente al cambio climático en Bidasoaldea. La jornada, impulsada por el Departamento de Sostenibilidad de la Diputación Foral de Gipuzkoa y la Fundación de Cambio Climático Naturklima, ha contado con la participación del diputado de Sostenibilidad y presidente de Naturklima, José Ignacio Asensio, y de la alcaldesa de Irun, Cristina Laborda.

El encuentro ha supuesto un nuevo paso en un proceso de participación que ya ha permitido recoger un centenar de propuestas ciudadanas. A partir de esas aportaciones, las personas participantes han trabajado sobre 12 retos y 43 posibles líneas de actuación, con el objetivo de identificar aquellas iniciativas con mayor capacidad para mejorar la resiliencia climática de la comarca y convertirlas en proyectos viables.

José Ignacio Asensio ha destacado que «BateraLabs demuestra que las mejores respuestas frente al cambio climático nacen del trabajo conjunto entre instituciones, ciudadanía y agentes del territorio. Queremos que este proceso sirva para impulsar proyectos útiles, realistas y con capacidad para mejorar el bienestar de las personas y preparar nuestras comarcas para los desafíos del futuro».

Una agenda climática adaptada a la realidad de Bidasoaldea

Los trabajos se han centrado en cuatro grandes ámbitos de actuación: transición energética, economía circular, movilidad sostenible y regeneración urbana.

En materia de energía, las propuestas han incidido en la necesidad de avanzar hacia una mayor autosuficiencia energética mediante el impulso de comunidades energéticas, la instalación de paneles solares en edificios públicos y la incorporación de herramientas que permitan conocer y hacer un seguimiento de las emisiones de carbono de la comarca.

La movilidad ha sido uno de los ámbitos con mayor número de aportaciones. Entre las iniciativas planteadas destacan la mejora de la conexión ciclista entre Irun, Hondarribia y el aeropuerto, el refuerzo de la intermodalidad entre bicicleta y transporte público, la ampliación de los servicios de autobús, el incremento de los puntos de recarga para vehículos eléctricos y medidas para reducir el impacto del tráfico pesado en los entornos urbanos.

Las propuestas relacionadas con la economía circular han puesto el foco en facilitar el reciclaje, mejorar los sistemas de recogida selectiva, reducir el consumo de plásticos de un solo uso y reforzar la sensibilización ciudadana para favorecer hábitos de consumo y gestión de residuos más sostenibles.

Otro de los bloques de trabajo ha estado dedicado a la adaptación de los municipios a las nuevas condiciones climáticas. Las personas participantes han planteado incrementar las zonas verdes, crear refugios climáticos, incorporar más arbolado y espacios de sombra, renaturalizar parques y centros educativos y mejorar el confort climático de calles y plazas.

Asimismo, la conservación del patrimonio natural ha ocupado un lugar destacado en el debate, con propuestas orientadas a reforzar la protección de las marismas, mejorar la gestión de los bosques, prevenir incendios forestales y conservar los ríos y otros espacios naturales de la comarca.

Del debate a los proyectos

La metodología de la sesión ha combinado el trabajo en grupos con espacios de puesta en común y priorización colectiva. Las distintas propuestas han sido evaluadas atendiendo a su impacto potencial, su viabilidad y su capacidad para responder a los retos climáticos identificados durante la primera fase del proceso.

Las iniciativas mejor valoradas pasarán a formar parte del Portafolio Ciudadano de Acciones Climáticas de Bidasoaldea, un documento que recogerá las propuestas surgidas del proceso participativo y servirá como base para seleccionar el proyecto que finalmente se desarrollará en la comarca. Esta iniciativa se enmarca en una inversión de un millón de euros destinada a impulsar un proyecto de acción climática en cada una de las once comarcas de Gipuzkoa, garantizando que las propuestas ciudadanas puedan traducirse en actuaciones concretas con impacto sobre el territorio.

BateraLabs celebrará una tercera y última sesión en Bidasoaldea, en la que las personas participantes elegirán la actuación que se ejecutará a partir del trabajo desarrollado durante todo el proceso, dentro de la estrategia impulsada por el Departamento de Sostenibilidad para promover soluciones climáticas innovadoras en las once comarcas de Gipuzkoa.