
Los Certificados de Ahorro Energético (CAE), que se pusieron en marcha en enero de 2023, reconocen el ahorro de energía conseguido con actuaciones de eficiencia energética. Este ahorro puede verificarse, registrarse y venderse, ayudando a recuperar parte de la inversión
El Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Económica, a través del Instituto Catalán de Energía (ICAEN), ha resuelto favorablemente un total de 1.288 actuaciones con Certificados de Ahorro Energético (CAEs) desde 2023, lo que ha supuesto un ahorro de 830 GWh y un retorno económico de aproximadamente unos 10. Esta energía ahorrada equivale prácticamente al consumo anual de todas las viviendas del Baix Llobregat.
El sistema de CAEs, que se puso en marcha en enero de 2023 en el conjunto del Estado, es una herramienta importante para la transición energética ya que permite reconocer, verificar y certificar los ahorros energéticos resultantes de medidas de eficiencia energética ejecutadas por empresas y agentes del territorio. Actuaciones que podrían certificarse podrían ser, por ejemplo, la sustitución de una caldera de gas por una bomba de calor en una vivienda o mejorar el aislamiento de tuberías en una industria. El objetivo es, por tanto, fomentar inversiones en eficiencia energética, reducir el consumo de energía final y contribuir al cumplimiento de los objetivos de ahorro energético y climáticos marcados por la Unión Europea y por el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC).
En concreto, los Certificados son documentos electrónicos oficiales que acreditan un ahorro después de la implantación de una actuación de eficiencia energética. Cada certificado equivale a 1 kWh de ahorro de energía final anual verificado. Este sistema, que quiere conseguir los objetivos de ahorro energético que marca Europa de forma más flexible y eficaz, permite monetizar los ahorros energéticos y, por tanto, que el impulsor de la medida recupere parte del coste de la inversión.
Las actuaciones de ahorro y eficiencia que pueden generar CAE’s deben estar incluidas en el catálogo oficial de medidas , que ya incorpora un cálculo predefinido del ahorro que alcanzará cada una. También pueden generar actuaciones específicas no catalogadas, pero que den ahorros que puedan demostrarse a través de medidas. En ambos casos, la documentación debe estar verificada mediante un verificador acreditado.
En Cataluña -donde el ICAEN ejerce la función de registro de estas actuaciones-, el sistema CAEs ha permitido monitorizar y visualizar el impacto de las actuaciones de ahorro por sectores y territorios, ofreciendo datos clave sobre la evolución de los ahorros energéticos conseguidos. Aunque esta fórmula es todavía incipiente, poco a poco se está generalizando, y el ahorro acumulado a medida que se han ido revisando las actuaciones y haciendo informes favorables por parte del ICAEN ha permitido llegar hasta los 830 GWh de ahorro con los que se ha cerrado en 2025. Del ritmo de expedientes tramitados en los primeros ejercicios se consolida actuaciones estandarizadas, cuyo resultado es más predecible y verificable.
La industria, la más proactiva
El análisis sectorial de estos 3 años sitúa al sector industrial a la cabeza, con el 34% de las actuaciones y el 85% del total de la energía ahorrada, seguido del sector transporte con un 27% del total de actuaciones. Le siguen el sector residencial, con un 20% de las actuaciones, y el sector terciario, con un 19%.
Un análisis de estos primeros expedientes permite determinar que, en Cataluña, el sistema CAE’s favorece actuaciones activas -como renovación de equipos- frente a las pasivas -como la sustitución de ventanas o las mejoras de aislamiento en los envolventes-, ya que éstas, aunque también son eficaces, generan menos CAE anual por euro invertido.
Las actuaciones registradas en el ámbito industrial han mostrado una relación directa con la evolución del catálogo, que ha ido creciendo y se ha actualizado de forma continua: con cada cambio sustancial se han registrado puntas de nuevas solicitudes. Por su parte, en el ámbito terciario han predominado las actuaciones vinculadas a la iluminación eficiente, ya que son una acción fácilmente replicable, mientras que en el sector residencial la actividad ha iniciado de manera más lenta que en los otros ámbitos y se ha ido centrando en la climatización eficiente, principalmente en la sustitución de caldero.