
Además de generar energía limpia, esta instalación también ha permitido crear un nuevo espacio para el vecindario, con sombra, bancos y más verde
La pérgola está coronada por 80 placas fotovoltaicas que pueden generar unos 31.600 kWh cada año capturando la energía del sol, el equivalente al consumo eléctrico aproximado de una decimocuarta de hogares. Esta energía limpia se compartirá entre diversos equipamientos municipales del barrio, como el Espacio de Personas Mayores El Polvorí o el Casal de Barrio La Vinya .
La infraestructura está situada en el cruce de las calles de Cal Cisó y de Conesa, en el parque de les Tretze Roses , que se inauguró hace dos años. Esto ha permitido ganar un nuevo refugio climático bajo la pérgola: un gran espacio de estancia con sombra, bancos y parterres verde.
Éste es un paso más en la incorporación de las energías renovables al espacio público, y responde al criterio municipal de integrar estos sistemas en los nuevos proyectos de urbanización y edificación para hacer de Barcelona una ciudad más resiliente contra el cambio climático.